martes, 26 de abril de 2016

Los bajos precios del petróleo no beneficiaron a los Saudies, y ya no puede llamarse Oro Negro a la materia prima.

El Fondo Monetario Internacional calcula que las economías de Oriente Medio dependientes del crudo dejaron de percibir US$390.000 millones en ingresos derivados del petróleo solo en 2015, y ahora se enfrentan a unas pérdidas de ingresos de hasta US$150.000 millones este año debido a los bajos precios del oro negro.

La caída de los ingresos provenientes de las exportaciones de petróleo es el resultado directo del desplome de los precios del crudo desde niveles cercanos a US$115 el barril a mediados de 2014 hasta por debajo de US$30 a principios de este año y por encima de US$40 actualmente, según el FMI.

La pérdida de ingresos potenciales ejerce una enorme presión sobre las economías de los principales exportadores de petróleo, como Arabia Saudí y Kuwait, que publicaron déficit presupuestarios masivos el año pasado. El FMI había calculado previamente que la caída de los precios de la energía reduciría los ingresos del crudo en unos US$360.000 millones.

Según Masood Ahmed, director del Departamento de Oriente Medio y Asia Central del FMI, 2016 es el segundo de un proceso de ajuste de varios años para alcanzar un equilibrio presupuestario. “Probablemente se necesitarán otros cuatro o cinco años de acción tanto en el gasto como en los ingresos antes de alcanzar una situación fiscal cómoda para muchos países”, afirmó.

Está previsto que las economías de los países exportadores de crudo de la región se aceleren y crezcan un 3% en 2016, frente al incremento del 2% de 2015, aunque eso se debe principalmente a la mejora de las perspectivas para Irak, que ha aumentado su producción de petróleo, y para Irán, que se beneficiará del levantamiento gradual de las sanciones, indicó el FMI.

En los países del Golfo Pérsico, se espera que la actividad económica se ralentice más a medida que los gobiernos recortan sus gastos para controlar sus déficit presupuestarios.

Según las estimaciones de este organismo, los exportadores de petróleo de Oriente Medio verán cómo se incorporan diez millones de jóvenes a la población activa en los próximos cinco años. Ahmed advirtió que el actual ritmo de creación de empleo es insuficiente para absorber las nuevas entradas al mercado de trabajo. El FMI calcula que la media de desempleo juvenil estará en torno al 20% en la región.

Por otro lado ,Arabia Saudita, presionada por los bajos precios del crudo, aprobó el lunes un programa para la transformación económica del reino a largo plazo que tiene el objetivo de reducir su dependencia del petróleo.

El plan, que durará varios años y se ha bautizado como “Visión Saudita 2030”, fue aprobado por el gabinete, según el monarca Saudita, el rey Salmán. El gobierno anunció en un comunicado que el consejo económico se encargará de supervisar la implementación de la idea. Está previsto que el mismo lunes los altos cargos Saudíes proporcionen una descripción más amplia y faciliten más detalles sobre la reestructuración económica más extensa en décadas que llevará a cabo el país.

La pronunciada caída en los precios del crudo ha empujado a Arabia Saudita, el principal exportador de petróleo del mundo, a encontrar nuevas fuentes de ingresos. El rey Salmán ha encomendado a su hijo de 30 años, el príncipe heredero sustituto Mohammed bin Salman, quien dirige el consejo económico del país, la misión de encabezar lo que probablemente será un cambio estridente.

Por su parte, Saudi Arabian Oil Co., la compañía energética más grande del mundo, podría tener un valor de entre US$2 billones y US$2,5 billones y se transformará en una compañía holding con filiales cotizadas en bolsa, dijo el lunes bin Salman.

Menos de un 5% de la compañía, conocida como Saudi Aramco, saldrá a bolsa en Arabia Saudita y en otra parte, posiblemente en Estados Unidos, dijo bin Salman, el segundo en la línea sucesoria, durante una entrevista en la cadena de televisión dubaití Al Arabiya.

El príncipe heredero explicó que estos planes para Aramco forman parte del objetivo de transformar la economía Saudita, dependiente del petróleo, en una más centrada en la empresa privada.
La salida a bolsa será la mayor de la historia y tendrá muchos beneficios, como la divulgación de toda la información financiera de Aramco, agregó.